La historia de desenvuelve en Amsterdam. Es una trágica historia que desde las primeras páginas me hizo llorar. Sophie pierde a su marido a una temprana edad debido a un paro cardiaco. Simon y Sophie se conocieron en la escuela, vivían en el mismo edificio junto con sus amigos; Sophie con su mejor amiga Ellen, y Simon con su mejor amigo Koen. Los chicos tocaban con su banda por diversión en clubs. Drika, la pareja de Ellen era la baterista; ellas discutían frecuentemente por cualquier cosa.
Al pasar los años, se siguieron la pista pero cada uno ya se había desarrollado en sus ámbitos laborales. Koen era escritor, Ellen viajaba mucho, Sophie trabajaba en una editorial con cuentos infantiles. Ella tenía una hermana influencer muy extrovertida, se llamaba Amber.
Sophie lo tenía todo, un trabajo que le gustaba, su familia, y el amor de su vida... hasta ese día que lo perdió.
A lo largo de su duelo familiares y amigos la apoyaban, la animaban. Ella con dificultad vivía al día.
Un día descurbió algo que cambió mucho de su vida. Descbrio que Koen estaba enamorada de ella y él fue quien le compuso la canción Las alas de Sophie. Esta noticia la impactó demasiado. Despúes de asimilar la noticia se dio cuenta de lo afortunada que es, no solo tuvo un amor en la vida sino ahora dos.