Cap.1 Cambios profundos
Obediencia superficial
¿Por qué haces lo que haces? ¿Solo es para una apariencia y, para ir vea la gente?
Dios ve lo profundo de nuestro corazón
¿Cuáles son las intenciones y motivación de tus acciones?
Para saber el por qué hacemos lo que hacemos debemos reflexionar en la pregunta ¿Por qué?
Dios nos motiva en no solo quedarnos en los cambios aparentes, sino enfocarnos en los cambios del corazón.
Cambio su comportamiento pero, ¿Cambió su corazón?
Mt. 6:1-18 Jesús está enfocado en que sus seguidores examinen qué es lo que los lleva a hacer algo.
Al examinar nuestras motivación vemos lo que realmente amamos.
¿A quien o qué estoy amando con esta acción?
O buscas tu identidad de forma vertical y horizontal.
El momento de mayor terror en la vida del profeta se produjo cuando pudo llegar a interiorizar la distancia que había entre la realidad de su quebrantado ser interior y la asombrosa santidad de la persona de Dios. Fue entonces cuando pronunció su famoso ay de mí porque perdido estoy. Isaías
Parafraseando Mateo 6, es alguien que se da cuenta que ni siquiera en su momento de mayor consagración ayunando ni en sus tiempos de mayor cercanía a Dios orando, ni en sus actos de mayor generosidad, ofrendando está exento de esa inclinación interna de vivir para sí mismo.
Examinar nuestras motivaciones y deseos más profundos es esencial porque nos permite lentamente ir derrocando ese pensamiento, quizá inconsciente, que muchos cristianos tenemos. Los cristianos somos buenos.
Un cambio superficial es cuando las acciones cambian pero no los deseos más profundos del corazón. Aún me sigo amando a mi mismo.
Efesios 23 Para el apóstol la conversión verdadera es un cambio de deseo, es una cuestión de evaluar si han cambiado o no las pasiones y los anhelos más profundos de nuestro corazón.
Al final de la carta de Corintios Pablo les dice examinen se para ver si su fé es genuina.
Mt 7:22-23 Jesús dice que sirviendo a Dios, estaban practicando iniquidad. No, que paralelamente estaban haciendo algo malo. Sino que al hacer el Ministerio estaban practicando iniquidad. ¿Hubo algo?No en lo que hicieron, sino en la forma que lo hicieron en sus corazones, que hizo que Jesús los desestimará y los calificará como no Cristiano.
Esto me hace consciente de que la base de todo ministerio se asienta, no en la vida moral, sino en la vida mística.
La cuestión no es vivir lo mejor que podamos, sino dejar que nuestra vida encuentre su fuente en la vida divina, es decir, la persona de Cristo.
Un verdadero creyente no es la persona que deja de pecar y se esfuerza por obedecer, aunque un verdadero creyente obedezca. De hecho, casi podríamos decir que es exactamente al revés.
Un verdadero creyente es una persona que cada vez es más y más consciente de la profundidad de su propio pecado.
Pero también es cada vez más y más consciente d la increíble bondad de Cristo que lo ama.
Entonces no es suficiente con poner nuestra confianza en la obra de Cristo sino también, nuestra salvación depende de nuestras motivaciones. Si por go mi fe en Cristo pero actuó con malas motivaciones Dios me dirá ¿aparte que nunca te conocí? está hablando del juicio para determinar las recompensas de una persona, no para determinar su salvación, donde el mismo pasaje dice que es solo a través de Cristo.
¿En primera de corintios 3, del 10 al 15, Pablo afirma que cada uno tiene que tener cuidado acerca de cómo edifica en la iglesia, es decir, de qué manera sirve a Dios? Nota nuevamente que no se refiera al servicio en sí, sino a la forma en la que se hace ese servicio. Calidad de la obra y no la obra en si misma.
Cap.2 ¿Cómo funciona el corazón?
Nuestras acciones externas están determinadas por nuestros deseos internos (corazón).
En el corazón residen nuestras emociones, pensamientos y decisiones. El corazón es el centro de comando de todo nuestro ser. Ahí se establecen nuestros objetivos y prioridades. En el corazón se encuentra lo que qie más deseamos.
Prov.4:23 hayar lo que desee nuestro corazón. Lo que nuestro corazón realmente anhele, determinara todo lo.que suceda con el resto de nuestra vida.
En nuestro corazón tenemos mucho espacio para amar muchas cosas, pero solo uno para ser nuestro.mauor tesoro.
en nuestro afán por obedecer a Dios y no pecar, corremos el riesgo de obedecer demasiado, rápido y no examinar lo suficiente el corazón para ver qué es lo que lleva a desear esas cosas. Quiero decir con la frase obedecer demasiado rápido. Quiero decir con la frase obedecer demasiado rápido.
Que nos esforzamos por hacer lo que no queremos y no nos detenemos a considerar la gran pregunta que podría ayudarnos a experimentar cambios profundos y duraderos. ¿Porq no porque quiero esto porq me siento tentado a hacer estas cosas qué es lo que disfruta mi corazón? Que me mueve a actuar como actuó.
Examinar el por qué, detrás del por qué. Hay dos tipos deseo. Uno, el superficial. Motivan nuestras acciones, pero son un medio para alcanzar un anhelo más profundo.
Dos, el deseo profundo, nuestro mayor anhelo. El deseo escondido en nuestro corazón, eso para lo que realmente vivimos. Causa debajo de la causa. los deseos más profundos determinan nuestras decisiones, define nuestro estado de ánimo y explican el porq de nuestras fantasías y sueños. Los deseos profundos tienen una característica que los identifica, son constantes si observas tu corazón con cuidado, lo verás con patrones en tu vida. Algunos ejemplos de este tipo de deseo son la aprobación, la seguridad, la búsqueda de significado, la necesidad de sentirme aceptado, el anhelo de relaciones profundas, la intimidad, el éxito, el placer, el poder, el descanso, el control en anhelo de sentirme amado, etcétera.
¿Que es cambiar? como enseña Jeremías 2:13, cambiar no es eliminar estos deseos sino satisfacerlos en Dios.
Deseos pecaminosos:
¿Tenemos celos? Un deseo pecaminoso porque estamos buscando aceptación. (Un deseo profundo).
Odiamos un deseo pecaminoso porque no nos sentimos amados, (un deseo profundo).
Estamos ansiosos, un deseo pecaminoso porque algo atenta contra nuestra seguridad (un deseo profundo).
Sentimos envidia, un deseo pecaminoso porque vemos amenazada nuestra necesidad de éxito. (Un deseo profundo).
Luchamos con la lujuria, un deseo superficial, porque anhelamos placer, (un deseo profundo).
Isaías 53:1-3 ¿Quien va a satisfacer nuestros deseos? Dios no está peleado en satisfacer nuestros deseos, sino que los satisfagamos en un lugar incorrecto o en alguien que no sea Dios.
Como dice Tim Keller, nuestros ídolos son aquellas cosas de las que dependemos y en las que confiamos para darle sentido a la vida.
Jeremías 2:13 cometemos dos males, unos abandonar a Dios, segundo, cavar cisternas (buscar satisfacción en algo roto).
La paráfrasis de Pascal sería: "Estoy intentando llenar mi corazón con cosas creadas, cuando en realidad solo puede ser llenado por el Creador". Esta frase refleja la idea de que el corazón humano tiene una capacidad infinita de deseo, que solo puede ser satisfecha por algo infinito como Dios.
Explicación:
"Intentando llenar mi corazón con cosas creadas":
Se refiere a la búsqueda humana de felicidad y satisfacción en cosas materiales, relaciones, logros, etc. Estas cosas son creadas, limitadas y finitas.
"Cuando solo puede ser llenado ... con el Creador":
Pascal sugiere que el corazón humano tiene una necesidad innata de trascendencia, de algo más grande que lo finito. Esta necesidad solo puede ser satisfecha por Dios, quien es el origen y la fuente de todo.
"Hay un vacío con forma de Dios en el corazón de cada hombre, que no puede ser llenado por ninguna criatura, sino solo por Dios el Creador".
A medida que camines por tu día y te enfrentes a un sinnúmero de situaciones que generen en ti distintos tipos de acciones, buenas y malas, intenta desarrollar la costumbre de hacerte a ti mismo. Estas 2 preguntas.
¿Por qué hice esto?
O porque respondí de esa forma.
¿Qué es lo que estoy buscando que debería buscar en Dios?
Cap.3 ¿Como funciona el amor?
El amor es la respuesta del corazón frente a aquello que se presenta atractivo. Para Jesús, amar es la consecuencia de haber encontrado algo precioso. Es el resultado de haber hallado un tesoro. Para Jesús cuando el corazón encuentra un tesoro, no puede dejar de atesorarlo.
Primero, el amor es una respuesta que involucra a apreciar la belleza de algo.
Segundo, el amor es una respuesta que no se puede forzar.
Tercero, el amor es una respuesta que involucra todo mi corazón.
Cuarto. El amor es una respuesta que conlleva un nivel de entrega.
Amar algo es poder apreciar el valor de algo.
No pueden obligarte a que los ames porque porque el amor es una respuesta, no se puede forzar. Captar este concepto es absolutamente esencial para comprender cómo se producen los cambios profundos. No puedo obligar a alguien a amar algo, ni siquiera a mí mismo. El amor es una respuesta que involucra una decisión no obligada.
Lo que hacemos externamente está determinado por aquello que disfrutamos internamente.
La única forma en que este hombre dejara de amar algo es si su corazón encuentra algo que le cause mayor placer. De esta forma, en respuesta a esa nueva pasión, dejará voluntariamente algo.
¿Claro que sí, después de todo ya no tiene acceso a ellos, sin embargo, en qué estará pensando cuando se vaya a dormir?¿Considera en qué piensas cuando te vas a dormir y habrás descubierto a que eres tú adicto?
Utilizamos mandamientos, culpa, manipulación, amenazas, disciplina, etcétera. Deja al niño de comer caramelo sí, pero la pregunta es más profunda, es deja de amarlo, deja de encontrar placer en ello, deja de fantasear con ello.
El cambio de corazón se produce cuando mis ojos son abiertos a la realidad de que Cristo es más precioso que cualquier otra cosa que el mundo pueda ofrecerme.
Cuando amo algo suceden 3 cosas dentro de mi corazón. Mi intelecto. Razón a esto es precioso. Mis sentimientos confirman esto es precioso, mi voluntad decide esto es precioso.
Jonathan Edwards lo expresa de esta manera. La voluntad siempre escoge según su más fuerte inclinación en el momento.
Cuanto más lo valoremos, más nos entregaremos, cuanto más bello lo encontremos, mayor será nuestra devoción, mayor será nuestra disposición voluntaria a darnos más grande.
2 niveles de amor: las emociones, y los afectos del corazón.
Las emociones tienen un nivel de amor superficial por algo, pero los afectos aprecian la plenitud de la belleza del objeto.
Cuando realmente amo algo respondo, me comprometo, me rindo, me entrego, no lo puedo evitar. Las emociones implican un amor superficial, sienten poco aprecio por la belleza del objeto, perciben el objeto con un valor moderado, son pasajeras, cambian con facilidad. Sin embargo, los afectos implican un amor profundo, sienten un aprecio pleno de la belleza del objeto, perciben al objeto con un valor último, son constantes, no cambian con facilidad.
Experimentar un cambio profundo involucra modificar el núcleo, el centro de lo que uno atesora, cambiar mis afectos.
2 Cor 4:4 ¿Te das cuenta de cuál es el problema más grande que tenemos? No poder ver, apreciar y atesorar la belleza del evangelio, estar ciegos a la gloria de su naturaleza, de modo que no podemos responder ante este. Cambiamos cuando amamos, cuando apreciamos el amor que él nos tiene.
El amor no se puede forzar, sin embargo, el amor se puede aprender.
Cap.4 ¿Cómo funciona la tentación?
No hay defecto en la creación de Dios pero si tenemos necesidades (relacional-eapiritual).
Para que un coche a control remoto funcione correctamente necesita pilas. Eso no es un defecto de creación, es su diseño. Fue creado así a propósito, sin pilas está incompleto, las necesita. Tú y yo necesitamos a Dios, necesitamos todo lo que él es para estar completo. Tú y yo fuimos diseñados con una necesidad que sólo puede ser satisfecha cuando estamos llenos de él.
4 implicaciones:
Primero los deseos profundos de mi corazón no son un pecado. Blaise Pascal ha dicho, todos los hombres buscan la felicidad sin excepción alguna, sean cuáles sean los medios que utilicen. Todos apuntan a este Fin, la voluntad jamás da un solo paso que no tenga este objetivo. Ese es el motivo de cada acción de todos los hombres, incluso de los que se ahorca. No podemos no hacerlo.
Segundo, los deseos profundos de mi corazón sólo pueden ser satisfechos por Dios. ¿Cuál es el mayor deber del creyente? Nuestro mayor deber como cristianos es disfrutar a Dios. Porque no, porque como hemos visto en los capítulos anteriores disfrutamos aquello que amamos y el mayor mandamiento que Dios nos ha dado es amarlo a él. al disfrutar a Dios, lo valoramos, lo atesoramos. Lo apreciamos, en otras palabras, lo glorificamos.
Tercero, los deseos profundos de mi corazón fueron diseñados por Dios para que, al disfrutarle, al amarle, le glorifique. el objetivo de Dios al crearnos con necesidades fue para revelar su gloria y bondad al suplir esas necesidades. Su diseño tiene por objetivo revelar su maravilloso amor por nosotros, de tal forma que nosotros disfrutemos apreciemos, valoremos y amemos ese amor. La esencia de la adoración es la satisfacción en Dios. Antes de comenzar a buscar placer en el mundo, ya he dejado de encontrar placer en Dios. Dicho de otra forma, la razón por la cual intentó satisfacer mis deseos profundos con ofertas de la creación, es porque previamente, Dios ha dejado de ser mi mayor placer. Por eso, disfrutar a Dios es tan esencial.
Por qué cuando dejamos de disfrutarlo comenzamos a buscar alternativas de gozo en otro lado. Está como veremos a continuación. Es la esencia del pecado, abandonarlo a él en busca de otra cosa. Aquí es donde se inicia nuestra idolatría, nuestro reemplazo de Dios por otra cosa, otro Dios que llene nuestro vacío.
Y cuarto, los deseos profundos de mi corazón no son el problema. El problema es cómo y dónde lo satisfago. ¿Es la necesidad del problema? Claro que no. El problema es que no creemos que Dios quiere y puede satisfacer nuestras verdaderas necesidades y transformándonos en nuestros propios amos. Corremos detrás de alternativas que prometen darnos aquello que Dios se ha comprometido a dar. Tal como sucedió en el jardín del Edén la esencia del pecado del ser humano es el rechazo de Dios y su posterior reemplazo por una alternativa. Esta actitud es un rechazo, un repudio al amor y la bondad de Dios. Es un acto de rebelión hacia él. Es una declaración de independencia. Esta actitud termina produciendo 2 efectos inevitables. En primer lugar, me transforma en mi propio Salvador al rechazar a Dios. Ahora somos nosotros mismos los que debemos velar por satisfacer y sustentar nuestras necesidades. Lo que antes era el trabajo de Dios ahora es el nuestro, lo que antes era una necesidad sana de nuestro corazón ahora se transforma en una obsesión pecaminosa.
La lujuria es alejarnos de Dios para buscar satisfacción en el sexo.
La codicia es alejarnos de Dios para buscar satisfacción en las cosas.
La impaciencia es alejarnos de Dios para buscar satisfacción en nuestros propios planes.
La amargura es alejarnos de Dios para buscar satisfacción en la venganza, la ansiedad es alejarnos de Dios para buscar satisfacción en controlar nuestra vida.
El orgullo es alejarnos de Dios para buscar satisfacernos a nosotros mismos.
La idolatría es estar convencidos que necesitamos tener algo más que Dios para ser felices.
¿Qué estamos amando, disfrutando o valorando a través de nuestro comportamiento? Nuestro objetivo debe ser cortar la raíz de pecado.
Cap.5 ¿Cuál es la forma equivocada de cambiar?
¿Que me motiva a cambiar?
Intentar tapar el mal que hemos hecho. Es decir, intentaremos actuar bien por culpa.
Intentaremos mostrar, probar o defender que no somos tan malos como parece, es decir, intentaremos actuar por orgullo. Hacer lo correcto para evitar las posibles consecuencias del mal comportamiento, es decir, actuar bien por temor.
Quisiera darte cuatro razones por las cuáles elegimos estos caminos equivocados para cambiar. En primer lugar, intentamos cambiarnos a nosotros mismos porque consciente o inconscientemente pensamos que nuestra obediencia es lo que hace que Dios nos acepte.
Quisiera darte cuatro razones por las cuáles elegimos estos caminos equivocados para cambiar.
Quisiera darte cuatro razones por las cuáles elegimos estos caminos equivocados para cambiar. En primer lugar, intentamos cambiarnos a nosotros mismos porque consciente o inconscientemente pensamos que nuestra obediencia es lo que hace que Dios nos acepte. En segundo lugar, intentamos cambiarnos a nosotros mismos, porque consciente o inconscientemente pensamos que nuestra obediencia puede alcanzar los requisitos de Santidad que Dios espera de nosotros. Paul tripp la ley no puede hacer lo que es sólo la gracia puede hacer la ley, puede revelar el pecado, la ley puede, en parte restringir el pecado, pero la ley no puede librarnos del pecado. En tercer lugar, intentamos cambiarnos a nosotros mismos porque consciente o inconscientemente pensamos que nuestra santificación es obra nuestra y no de Dios. Finalmente, intentamos cambiarnos a nosotros mismos, porque consciente o inconscientemente, pensamos que nuestra obediencia merece el posterior favor de Dios.
El moralismo es una forma de controlar a Dios a través de la obediencia.
¿Cuál es el resultado de intentar cambiar con mi fuerza? En primer lugar, los cambios son temporales. Es el corazón y no la conducta lo que necesita ser transformado. Cuando éste sea cambiado, también cambiará nuestra forma de actuar. En segundo lugar, al cambiar con mi fuerza sólo se produce un cambio de comportamiento, pero no un cambio real de corazón. En otras palabras, cambian las acciones, pero no cambian los deseos.
Por esto, una vez más, esta mañana clamó ardientemente para que mi redentor me rescate, para que el pele la batalla en mi lugar para que su gracia me cause amarle a él más que a mí mismo oro para que me dé tal profunda satisfacción en su gloria que no tenga interés de buscar la mía y a medida que oro, sé que tendré que orar. Esta misma oración mañana, porque mañana otra vez estaré tentado a abandonar el lugar que me corresponde y hacer de mi ministerio lo que nunca debió ser, que se trate de mi.
Lo que debería pasar: Después de fallar y ser confrontados con nuestra pobreza espiritual, nuestra creencia nos llevará al arrepentimiento y a un renovado asombro de la belleza del amor incondicional de Dios por nuestra persona. Esta experiencia generará una renovación de nuestro primer amor y ese amor renovado por la persona de Cristo nos motivará a actuar movidos por la gloriosa gracia de un Dios indescriptible.
Al ver que realmente hay perdón y gracia encontramos fuerzas para apartarnos del pecado, retornando a la comunión con el padre únicamente cuando la gracia se perfilan nítidamente en nuestro horizonte, anunciando perdón, comienza verdaderamente a brillar el Sol de amor de Dios, derritiendo el hielo de nuestro corazón de pecado, para poder acercarnos confiadamente a él.
En él remordimiento me duelen las consecuencias del pecado. Se enfoca en uno mismo, es provocado por mis emociones. No produce cambios reales.
En cambio, en el arrepentimiento me duele el dolor que causa mi pecado.
El arrepentimiento se enfoca en Dios y en otros es provocado por el Espíritu Santo. Produce cambio, cambio, porque he sido amado y perdonado. Cristo se transforma en mi mayor deseo y me causa placer vivir para él.
Cap.6 Cuando descubro los verdaderos deseos de mi corazón
El Evangelio nos dice que el problema no está fuera de nosotros, el problema está en nuestro propio corazón.
Nuestra respuesta es pecaminosa, no son producto de las circunstancias de nuestro pasado, de otras personas o de la genética.
Por cierto, deseo sólo hay 2 maneras en que puedo responderle a usted si usted me está ayudando a conseguir lo que quiero, estaré contento con usted.
¿Es decir, usted será un vehículo para mi felicidad?
¿Pero si usted se atraviesa en mi camino, voy a estar enojado frustrado y desanimado cuando esté con o la usted, es decir, usted será un obstáculo para mi felicidad?
No está mal desear descansar al final de un largo día.
Está mal estar gobernado por el descanso que me pongo molesto con cualquiera que se interponga en el.
el problema radica cuando ese deseo se transforma en una demanda en algo que sí o sí se tiene que obtener.
En otras palabras, no se trata de no desear, sino de no demandar.
Lo primero es una necesidad legítima, lo segundo es idolatría.
Estas cosas no son malas en sí mismas hasta que se convierten en algo egoísta.
La comodidad del placer, el Reconocimiento, el poder, el control o la aceptación pueden ser bendiciones que podemos disfrutar.
Pero se convierten en algo pecaminoso cuando permitimos que dejen de ser bendiciones y se conviertan en aquello que reemplaza a aquel que nos bendice.
La comodidad me mueve a temer el trabajo duro.
El placer me mueve a temer el dolor, el Reconocimiento me mueve a temer el ser pasado por alto.
El poder me mueve a temer que alguien me diga lo que tengo que hacer.
El control me mueve a temer lo impredecible.
La aceptación me mueve a temer el ser rechazado si lo piensas un momento, lo opuesto a lo que deseamos es lo que tenemos.
¿De dónde vienen las guerras y los conflictos entre nosotros?
De aquello que nuestro corazón ama y de aquello que nuestro corazón teme de aquellos deseos que tendemos a idolatrar es un ídolo, se forma con una necesidad legítima que es elevada en lugar de una exigencia salvadora.
Que nos motivó a hacer lo que hicimos, pasar por alto las motivaciones del corazón es pasar por alto la cuestión más importante de la vida cristiana. Ellas son la razón por la cual vivimos como vivimos, ellas son la causa por la cual actuamos, como actuamos. Ellas son las que generan pasión por Dios o idolatría.
¿Si el espíritu sante se fuera de ti te darías cuenta, la gente al rededor de daría cuenta?
Yo no puedo vivir como Cristo, pero él sí puede hacerlo por mí, como lo hace a través de su espíritu.(Messi).
Cuando Jesús dice, no podéis hacer nada sin mí.
No quiere decir que no puedo hacer acciones buenas, significa que no puedo hacer nada con amor puro, con amor real, con buenas motivaciones.
Significa, que no puedo producir la clase de fruto que glorifica a Dios.
Si uno pudiera llegar a ser justo por obedecer a Dios Su muerte sería innecesaria.
Para Jesús, Tu pecado no es tu mayor problema para Jesús, tu bondad es tu mayor problema, tus intentos de cambiarte sin su ayuda, Juan 316 dice que no me puedo salvar Juan 155 dice que no me puedo cambiar. Para ambos necesito a Cristo.
El problema de este pastor y nuestro problema también es no sentirse indigno todos los días.
El problema para él y para nosotros es no vivir constantemente consternados por lo que somos. El problema es no tener el corazón iluminado para decir, junto a Pablo, palabra fiel y digna de ser aceptada por todo Cristo, Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, entro los cuales yo soy el primero.
Sólo cuando veamos nuestra continua pobreza espiritual seremos conscientes de nuestra continua necesidad, del perdón de Cristo Y solo al ver como el colma nuestra necesidad, seremos librados de cualquier pecado.
Cap.7 Cuando descubro la belleza de la Cruz de Cristo
El asombro es lo que produce cambios.
Sólo cuando vemos la gloria de Cristo cambia lo que atesoramos y disfrutamos.
Ver su amor, ver su encanto, ver su belleza es lo que produce un impacto y nos cambia ver su valor. Es lo que causa placer y transforma nuestro corazón, dándonos esperanza, alegría y felicidad.
Ver a Cristo salva y santifica.
La belleza de Cristo transforma el corazón, la belleza de Cristo santifica la belleza de Cristo, cambia los afectos de nuestro corazón. Si tengo que sufrir todo esto para que tú puedas ver, cuánto dios te ama con gusto, estaré dispuesta a soportarlo. Cristo es la mujer de Kenia. Tu y yo somos el marido.
Hasta que no veas que odias a Dios, no podrás amarlo y hasta que no veas que él te acepta. A pesar de ello, jamás podrás llegar a ver el calibre de su amor.
Somos como el marido de la mujer de Kenia que todos los días abusamos de un dios que se deja deshonrar una y otra vez por amor a nosotros y que una y otra vez nos dice si tengo que sufrir todo esto para que tú puedas ver cuánto te amo con gusto.
¿Cómo cambiamos? Viendo. Viendo sin estorbo la profundidad de nuestra maldad y la inexplicable grandeza de su amor, viendo cómo somos y recordando cómo es él, viendo cómo nuestros ídolos todavía nos dominan y sorprendiéndonos de que él todavía nos ame y quiera liberarnos, viendo como hoy y después de tantos años de ser cristianos, todavía tenemos necesidad de un salvador.
La única forma de desprender el corazón de un viejo afecto es el poder de expulsión, que tiene uno nuevo.
En otras palabras, sólo cuando re descubramos lo asombroso del amor de Dios en Cristo para nosotros nos sentiremos amados de tal forma que ya no necesitaremos de otros amantes, y seremos librados de nuestra idolatría.
Este poder transformador viene sólo de dios, del espíritu del señor. A medida que veamos la gloria del señor Mas cambiaremos a medida que más lo disfrutemos a él. Menos disfrutaremos al mundo a medida que más asombrados estemos de su obra, menos obsesionados estaremos con la nuestra. Al ver todo lo que él es y todo lo que él ha hecho, cambiaremos.
Ese es el trabajo de su espíritu, abrirnos los ojos para que al verse, han destronado nuestros ídolos y pongamos a Cristo en el lugar que corresponde. Pero no sólo en nuestra conducta externa, sino en lo profundo de nuestro corazón, sólo viviendo esta experiencia podremos verdaderamente amarle como él espera con todo nuestro corazón, espera con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con toda nuestra mente. La clave para cambiar es él, asombro. Primero, necesitamos examinar nuestras motivaciones, no sólo nuestras acciones.
Al hacerlo segundo, volveremos a ver que no podemos cambiarnos y que todavía tenemos necesidad de salvador. Al hacerlo tercero volveremos a ver que Cristo la belleza y el valor de lo que Cristo ha hecho. Al hacerlo cuarto volveremos a deleitarnos y enamorarnos otra vez de Jesús. Al hacerlo quinto volveremos a darle gloria o la gloria que se merece. Al hacerlo sexto, comenzaremos a cambiar nuestras motivaciones y a generarse una identidad forjada. No es lo que nosotros hacemos sind lo que él ha hecho por nosotros. Al hacerlo, séptimo, comenzará a cambiar nuestro comportamiento motivado por un renovado amor por él.
Cambio cuando cambia lo que amo. Cómo cambia lo que amo, no cuando me esfuerzo por amarle, sino cuando descubro que él me ama, cuando veo aprecio y atesoro el increíble amor que Cristo tiene por mí.
Dios me ama con la misma cantidad con la que ama a Cristo.
¿Saberlo te cambia? Claro que no. Experimentarlo en lo profundo de tu corazón es lo que hace la diferencia. Necesitas ver, sentir, palpar, apreciar, degustar, saborear el amor de Cristo, no simplemente saber que te ama. Por eso mi mayor deber como cristiano es disfrutar del amor que Dios me tiene por causa de Cristo. Mi mayor deber como cristiano es permanecer en su amor.
¿Cómo cambiamos? Cambiamos cuando amamos, es decir, cuando vemos o apreciamos el amor que él nos tiene.
Guardar sus mandamientos es permanecer en su amor. Jesús dice, Vive mi mandamiento y entonces se experimentará mi amor, es decir, vive como yo te pido y podrás disfrutar. Me podrás apreciar cuanto te amo, podrás más y más llegar a apropiarte de la realidad de ese amor que te tengo.
Lo importante no es lo que yo hago, lo importante es aprender a apreciar lo que él ha hecho por mí. ¿Qué es lo que tenemos que aprender a ver? Todo lo que Dios en Cristo ha hecho por nosotros.
CAP. 8 UNA NUEVA IDENTIDAD
Mentira a Dios es vivir un cristianismo de imitación es vivir como cristiano sin el Espíritu Santo, es hacer lo correcto con la motivación incorrecta, es utilizar el ministerio, el servicio, una ofrenda o cualquier acto de justicia como un medio para ser reconocido y aceptado por un determinado grupo es construir mi identidad en mi propia justicia en en vez de que esté fundamentada en la justicia de Cristo.
Todos somos impulsados por una búsqueda de identidad, de paz interna y de alguna clase de significado y de propósito.
Todos buscamos En algún lugar. Pero aquí está el meollo del asunto, buscar que la creación nos dé lo que sólo el Creador puede dar siempre resultará en alguna clase de adicción.
¿Cuál es la clave para el cambio? ¿Identificar como yo lo estoy haciendo, de qué manera intento demostrar mi valor? ¿Con qué logros obtengo mi sentido de valía como Uso, algo creado para sentirme valioso y apreciado?
La llenura del corazón se produce cuando me asombro de que soy justificado delante de Dios.
Lo que estoy buscando tan desesperadamente en el mundo, Dios me lo quiere dar gratuitamente en Cristo.
Es el producto de atesorar la opinión de Dios por encima de la opinión del hombre. Es apreciar el valor de ser justificado delante de aquel cuya opinión realmente importa.
Tener una identidad fundamentada en la obra de Cristo te libera te permite aceptar plenamente quién eres, sin necesidad de esconder o tapar tus luchas, y también te permite disfrutar plenamente. Quien ha llegado a ser producto del sacrificio de Cristo.
¿Cuál es la clave para desarrollar una identidad sana? Apropiarme de mi herencia, apreciar los resultados de mi justificación, disfrutar de la Incondicionalidad de Dios.
La clave para llegar formar una identidad es pensar menos en nosotros y más en lo que Cristo ha hecho por nosotros.
El cambio de identidad, la libertad real se produce cuando la opinión de Dios es más importante que la opinión de los hombres.
¿Tu identidad es el resultado de afanarte por conquistar la opinión de la gente o es la consecuencia de deleitarte en la opinión que Dios tiene de ti por causa de Cristo? Lo primero te deja adicto y vacío, lo segundo te transforma en una persona segura.
Vivir a la luz de quienes somos en Cristo es un proceso de crecimiento que dura toda la vida, no un momento de luz que te cambia para siempre, si es verdad.
CAP.9 UN NUEVO PROPOÓSITO DE VIDA
Glorificar algo tiene que ver con ser capaz de apreciar las cualidades de un objeto o persona.
Glorificar, es poder admirar las características que lo distinguen, que lo hacen diferente, único o atractivo, es decir, glorificar es poder ver la belleza de algo. Glorificar a Dios es poder ver que nadie es como él, que él es el mejor. Que nadie puede hacer las cosas que él hace, que él es distinto y especial, que él es bueno y que su amor es incomparable. Glorificar, es disfrutar algo por encima de otras cosas.
Los 3 grandes aspectos de la gloria de Dios. Quisiera que consideremos un concepto absolutamente crucial, pero que a su vez puede resultar un tanto confuso, al menos lo ha sido para mí por mucho tiempo. La gloria de Dios es el medio, es el objetivo y es el propósito de la vida cristiana. 3 cosas, primero que la gloria de Dios nos cambia, es decir, apreciar la gloria de Dios, todo lo que él él es y él ha hecho en Cristo, es el único medio que tiene capacidad de producir cambios profundos en nuestro corazón. Ver el amor incondicional de Cristo nos transforma.
Segundo, que fuimos creados, salvados, santificados y seremos glorificados para apreciar la gloria de Dios.
Todo el universo gira en torno a que podamos alabar las abundantes riquezas de la gloria de su gracia, producto de esta realidad tan clara y determinante. Nuestro gran objetivo de vida debe ser atesorar lemas, disfrutar lemas y encontrar cada vez mayor deleite en la persona de Dios y su obra. En otras palabras, en este segundo caso, vivir para su gloria quiere decir vivir para disfrutarlo.
Tercero. Que Dios reciba gloria por medio nuestro y de otro, debe transformarse en nuestro gran propósito de vida. Como veremos en detalle más abajo estas 3 realidades de la gloria de Dios son una cadena indivisible de resultados consecutivos. Sólo cuando sucede lo primero sucede lo segundo, y sólo cuando sucede lo segundo sucede lo tercero, es decir, una es resultado de la otra, y es imposible invertir el orden.
La gloria de Dios es el medio para ser cambiado. Cambiamos porque vemos su gloria, tener un encuentro con Dios a través del Evangelio me permite asombrarme de Dios.
La gloria de Dios es el objetivo para cambiar, cambiamos porque queremos disfrutar más de su gloria.
Después de tener este encuentro, recordamos que en el vivir para él está la verdadera vida. la gloria de Dios es el propósito para vivir.
Cambiamos porque queremos que Dios reciba gloria.
Cuando realmente disfrutamos a Dios, deseamos que él sea honrado.
No debes ser estar centrado en vivir para él, sino en dejar que él viva por ti.
Tu enfoque primario no debe ser intentar darle gloria, sino buscar disfrutar de su gloria, por qie porque cuando disfrutes de todo lo grandioso y bueno que él es, entonces les dará glorificando.
Tu amigo es glorificado cuando tú lo necesitas, si le pides continuamente que haga todo por ti.Para darle gloria.
Al padre hay que vivir en dependencia del hijo.
Para necesitar el poder de otro. Hay que verse como un inválido para recibir gracia, hay que ser débil.
El secreto para el cambio se encuentra en estar convencido que la gloria de Dios es la verdadera fuente de felicidad.
La glorificación se muestra en alabanza. decir algo lindo de alguien debe ser consecuencia de sentir algo lindo por alguien.
Vivir para la gloria de Dios es vivir para que el carácter de Dios sea visible a otro.
en un pequeño acto sencillo, él vio la gloria de Dios y le quedó marcado, como he dicho antes, el poder para vivir de esta forma no es el resultado de forzarme por hacerlo, sino más bien es el resultado natural de estar disfrutando de la gloria de Dios.
Si yo, afirmó que Dios es mi mayor tesoro y no tengo pasión por ese tesoro.
Algo anda mal experimentar la gloria de Dios es querer compartirla. Dicho de manera negativa, si no tengo deseos de hablar de Dios o que otros le conozcan es simplemente porque no lo estoy disfrutando, es porque no estoy. Viendo, ni apreciando su valor y belleza.
El cambio comienza cuando hago un diagnóstico correcto y aplico una medicina correcta, cuando vea que me que me tiene atrapado podré ir a Cristo en busca de rescate.
El contentamiento es el Estado del corazón en el que uno se encuentra pleno, sin grandes deseos insatisfechos y con sus necesidades básicas cubiertas.
Dios anhela que aprecie su gloria más de lo que tú anhelas apreciarla, pero no sólo eso, él está usando cada circunstancia de tu vida aún tus deseos insatisfechos.
Para que puedas admirarla.
La salvación no consiste principalmente en el perdón de los pecados, sino en la comunión con Jesús.
Lo que hace el perdón es quitarlo todo de enmedio para que sea posible la comunión.
CAP.10 UNA NUEVA CAPACIDAD PARA OBEDECER
Experimentar un cambio profundo produce 2 grandes resultados en la video de todo creyente. Por un lado me da una nueva motivación para obedecer (permanecer en su amor) y por el otro me otorga un nuevo poder para hacerlo.
La obediencia es un resultado. Lo que tú haces es el resultado de lo que tú amas. Tus acciones son el resultado de aquello que tu encuentras atractivo, valioso y digno de amor.
La obediencia verdadera es el resultado de disfrutar a Cristo.
La conversión verdadera es encontrar una perla, encontrar el tesoro más grande por el cual merece la pena dejar todo lo demás. La conversión es comenzar a atesorar o amar a Jesús. La santificación es aumentar ese amor.
Dios debe ser tu todo, tu mayor deleite y tu más grande amor, después como resultado de ello cambia tu forma de vivir.
La obediencia es el resultado de tener los ojos abiertos a lo que Dios ha hecho, hace, y hará, la obediencia es consecuencia de ver su bondad, es el resultado de que Cristo sea suficiente.
La clave para obedecer es darme cuenta que mi respuesta buena o mala, es un resultado de aquello que me llena, de aquello que en este preciso instante es mi mayor tesoro.
Pecar es cualquier cosa que hace que refleja que Cristo no es tu tesoro.
El hombre estaba vacío antes de pecar. Siempre antes de desobedecer ya estábamos vacíos y la desobediencia es un intento de llenarte.
La obediencia es el resultado de estar lleno, la desobediencia es el resultado de estar vacío.
No sé tarta de centrarme en cambiar mi comportamiento. Sé tarta de enfocarme en que cambie lo que anhela mi corazón.
Exaltar a Cristo es atesorarlo más que todo en la vida o la muerte.
No sé trata de cambiar mi comportamiento, sé tarta de enfocarme en que cambie lo que anhelo mi corazón.
Obedecer no es hacer lo correcto. Obedecer es amar lo correcto. Cuando amo lo que debo amar, hago lo que debo hacer.
Es más santo quien más tiene de Cristo y se regocija más plenamente en su obra consumada.
Uno es esclavo de todo lo que decide obedecer .
Una persona espiritual es la que está llena del espíritu. Ser alguien espiritual no tiene que ver principalmente con lo que la persona hace, sino que tiene que ver con cómo la persona hace lo que hace.
Ser lleno del espíritu implica desear lo que el espíritu desea. Es que el espíritu me muestre la gloria de Cristo y que esa gloria produzca nuevos deseos y anhelos dentro de mí.
La obediencia a Cristo es el resultado de estar enamorado de él.
CAP. 12 UNA NUEVA MOTIVACIÓN PARA BUSCAR A DIOS
Deseamos buscar a Dios, ese es nuestro objetivo como resultado de que hemos probado su bondad, esa es la razón.
Dios sabe lo que necesitas antes de que se lo pida, que él está atento a todo lo que te pasa, que él se interesa por todo lo que te pasa.
Que a él le importa cada cosa que te sucede, que quiere intervenir en tus circunstancias y que su intervención o su falta de ella está plenamente condicionada a lo que él sabe que es mejor para ti. Puedes verlo, su atención demuestra su amor.
Déjame darte un indicador práctico que pueda ayudarte a identificar si estás buscando a Dios por la razón correcta. después de terminar tu tiempo devocional, ¿qué te hace sentir satisfecho? Te sientes bien porque has pasado un tiempo con Dios o por qué has podido apreciar el amor de Dios, es decir, te sientes bien por haber cumplido, lo cual indica que el enfoque está en TI o te sientes bien, porque aunque lo encuentres o no lo encuentres, igualmente él te ama, lo cual indica que el enfoque está en él.
Las disciplinas espirituales, son herramientas que Dios utiliza para rebelarse y cambiarnos. Nadie cambia por causas de las disciplinas espirituales, pero nadie cambia sin hacer uso de ellas.
Tú eres responsable por cambiar, sí, tú no puedes cambiar lo que amas, pero tú sí puedes exponer tu corazón, aquel que puede hacerlo.
no puedes cambiar lo que amas, pero sí puedes usar los medios que él te ha dado para que descansando en su soberanía, Dios utilice esos medios y te transforme.
Las disciplinas espirituales son el medio que Dios utiliza para recuperar, renovar y aumentar el gozo y el aprecio de Cristo.
Nada en la vida debería ocupar mayor tiempo, energía, creatividad y esfuerzo que cuidar tu propio corazón.
¿Qué dice la Biblia que debemos hacer? cuidar nuestro corazón ¿Cómo lo hacemos? de 2 maneras, exponiendo nuestro corazón, aquello que nos puede motivar a renovar nuestro amor por Dios y por otro, y protegiendo nuestro corazón de todo aquello que lo pueda seducir a vivir para sí mismo.
Las disciplinas espirituales: 1 la meditación. 2, la lectura diaria de la Biblia 3, la lectura del libro Cristiano. 4, la oración personal, 5, el ayuno, 6, escuchar predicaciones, 7, la confesión, 8, el Evangelio 9, el retiro 10, el servicio 11, la adoración 12 la sencillez. 13, la memorización de la Biblia, 14º. Llevar un diario espiritual y 15º la edificación mutua entre creyentes.
El mandato de Jesús es muy Claro, debo eliminar cualquier cosa que me pueda llevar a caer.
Por un lado debo arrancar o cortar aquellas actividades, personas o hábitos buenos que hoy estoy practicando y que me seducen o me tientan a pecar. Es decir, debo identificar cuáles son y dejar de practicarlo. Y por otro lado, Jesús dice que debo echarlo de mí, es decir, debo mantenerlo lo más lejos posible. En otras palabras, debo tomar las medidas necesarias para no volver a estar cerca de ello y así exponer mi corazón a volver a caer.
No estaba intentando ganar el amor de Dios. Mi amigo estaba intentando proteger su amor por Dios, mi amigo estaba haciendo lo que dice proverbios 4:23, conociendo la fragilidad de su corazón, estaba tratando de cuidarlo.
considerar qué es lo que hoy apaga mi pasión por Dios y por ende, aquello que debo eliminar de mi vida.
¿Qué actividades, lugares, personas o hábitos ahogan mi hambre de Dios y despiertan mi apetito por el mundo? ¿Qué tendría que hacer para cortarlos y echarlos lejos?
sembrar para mi propia carne significa utilizar todos los recursos que tengo a mi disposición para encontrar vida y satisfacción fuera de Cristo, creyendo erróneamente que esto me traerá felicidad es tomar el control de mi vida. Es hacer lo que yo quiero para hacerme feliz, es tomar todas mis decisiones y utilizar todos mis recursos, dinero, esfuerzos, creatividad, entrega de mi tiempo, fantasías, etcétera, para obtener aquello que promete. Consecuencia, me transformó en una persona más desagradable, es la corrupción del corazón. Consecuencia es que cada vez soy más egoísta, más orgulloso, más centrado en mí mismo, más inseguro, más caprichoso, más necesitado, más y más sensible a mis dolores y mis necesidades personales. Y, por el contrario, menos y menos sensible al dolor y necesidades de los demás.
sembrar para el espíritu significa aprovechar y utilizar todos los medios que Dios ha provisto para que pueda recibir de su gracia y ser lleno de él es utilizar toda mi creatividad, esfuerzo, dinero, energía y pensamiento en buscar que Cristo llegue a ser el mayor placer en mi vida significa exponer mi corazón a todos los recursos que tengo, a mi disposición para encontrar vida y satisfacción en la persona de Jesús. En pocas palabras, es llevar un estilo de vida donde constantemente estoy exponiendo mi corazón, aquello que puede cambiarlo.
Sembrar para la carné es decirle sí a cualquier cosa que apaga o disminuye mi hambre, por Dios, sembrar para el espíritu es decirle sí a todo aquello que fortalece o aumenta mi hambre Por Dios.
Siembra un pensamiento cosecharás, una acción siembra una acción cosecharás, un hábito siembra un hábito cosecharás, un carácter siembra un carácter cosecharás, un destino
CAP 13 UNA NIEVA ACTITUD PARA ENFRENTAR LOS CONFLICTOS
Los conflictos nos ayudan a cambiar. Pueden traer luz a nuestra vida, o hacernos más ciegos.
Es una diferencia de opinión. Desacuerdo, se maneja de manera correcta y satisfacer a ambas partes./discusión involucra una respuesta pecaminosa. La discusión sigue cuando no consigo lo que quiero. Interrumpes, juzgas, alzas la voz, lastimas.
Pasión= desear de más.
Stago 4:1 es comprender que nadie me hace reaccionar mal, yo reacciono mal porque soy pecador y decido reaccionar de esa forma.
Como saber lo que hay dentro mi corazón, Falta es que me sacudan un poco (botella de agua).
Para comprender cómo lidiar con el conflicto, es esencial entender la diferencia entre la ocasión de un conflicto y la causa de un conflicto.
La ocasión son las circunstancias externas que me tientan a reaccionar de una forma incorrecta. Sin embargo, la causa por la cual reacciono de una manera incorrecta es porque yo voluntariamente decido pecar.
Una prueba es una situación difícil que Dios usa para revelar lo que hay en nuestro corazón.
En el caso de Dios, él nos hace pasar por una prueba para que nosotros podamos ver el verdadero estado de nuestro corazón. Él ya lo sabe, yo soy quien no tiene luz al respecto.
La tentación es una invitación a responder de una forma puesta a la que Dios espera que respondamos bajo la prueba. De dónde nacen las tentaciones de Satanás del mundo, es decir, de que yo considere imitar su forma de pensar y de actuar y de nuestra carne, es decir, de nuestras pasiones.
Por eso la Biblia también dice que podemos gozarnos en las pruebas. Porque si respondemos en Cristo. Las pruebas pueden producir crecimiento, cambio profundo y ese es el objetivo final de Dios al usarla.
El enojo es la respuesta emocional de nuestro corazón cuando vemos que sucede algo injusto.
Siempre que me enojo me pongo en una posición de juez, ¿por qué? Porque estoy juzgando la acción de otra persona. Es inevitable que esto suceda, lógicamente esto no es algo necesariamente malo, pero sí que es algo extremadamente peligroso.
Cuando nos enviamos debemos preguntemos ¿Por qué me enojé? descubrirás que tu enojo siempre muestra aquello que tú verdaderamente amas.
Cuando amo algo desmedidamente reaccione de manera desmedida.
Un contraste entre el enojo santo y el enojo pecaminoso.
El enojo correcto se siente herido, no tapa sus emociones ni las esconde, se sabe débil y es honesto con lo que siente si la herida es muy grande en vez de expresar su dolor a la persona, tiene la confianza de vomitar sus emociones en oración delante de Dios siente un fuerte rechazo hacia el pecado de la otra persona. Le duele lo que la persona ha hecho y no la excusa no es de piedra, pero rechaza el pecado y no al pecador, aunque se siente lastimado, es capaz de seguir amando al otro. De lo que éste le ha hecho tiene una causa justa y es capaz de no transformar su deseo en una demanda, no hace la vista gorda a los errores, pecados y faltas de otros, confronta cuando tiene que hacerlo, sin embargo, intenta ser objetivo y si ve que el otro está ciego e insensible, espera se centra primero en disfrutar a Dios y como resultado de esto, puede centrarse sanamente en los intereses propios y de los demás. sabe que la vida no está en hacer lo que quiero, la vida está en Dios.
Por esto pone primero a Dios una vez que esto está en orden, en su corazón, puede velar de una manera equilibrada y bíblica por los intereses del Reino de sí mismo y de otros, expresa su dolor de una manera correcta, sabe que la forma de expresar la verdad es tan importante como la verdad misma.
Se enfoca en hablar sobre los hechos concretos cuando trata de discernir la motivación por la cual el otro actuó de la forma que lo hizo, apela a la reflexión, hace preguntas y no afirmaciones categóricas, no exige cambios inmediatos, quiere que la otra persona cambie, pero es consciente de que no debe demandarlo y que el cambio lleva tiempo. confronta con amor a la persona que le hirió y no comenta el incidente a otro es capaz de perdonar.
En cambio, el enojo incorrecto siente deseos de herir, expresa sus emociones gritando o guardando rencor, aunque no lo admita o no lo vea en el momento del enojo, odia al otro, quiere venganza, ya no piensa tanto en lo que le han hecho, sino en cómo infligir dolor al otro. Siento un fuerte rechazo hacia la persona que ha pecado, su dolor es tan intenso que es incapaz de seguir amando a la persona que lo ha herido. Odia el pecado y al pecador entretiene, pensamiento y fantasía de cómo lastimar al otro. Su causa se ha ajuste o injusta, se convierte en injusta porque transforma su deseo en una demanda. Se siente con derecho a herir, puesto que considera que tiene razón o que ha sido herido de sobremanera. Cree que eso justifica su pataleta y su agresión se centra solo en sus propios intereses. Quiere algo y cuando no lo obtiene es incapaz de mirar más allá de sí mismo. Para él, al menos en ese momento. Su vida se resume en que el conflicto termine de la manera que les espera el enojo autocentrado dice, yo soy Dios, las cosas se harán a mi manera, mis deseos son ley divina, si tú violas mi soberana voluntad, serás castigado. Tengo un plan para mi pequeño reino y nada ni nadie se interpondrá en mi camino. Expresa su dolor de una manera incorrecta, desvaría entre la agresión verbal y el distanciamiento emocional, una forma de castigo se cree el poseedor de la verdad y quiere tener razón a toda costa. No piensa que puede estar equivocado cuando habla. Es un gran abogado, tiene razones y evidencias para todo. Cuando se calla es un gran psicólogo. Cree entender las razones del otro cuando es confrontado, es incapaz de reconocer su parte en el conflicto. Juzga las motivaciones, aunque no lo veo, no lo acepta. Asume el rol del Espíritu Santo. Pretendiendo conocer las motivaciones y razones del otro, la Biblia llama a esto pecado de presunción, exige cambios inmediatos, puesto que está enfocado desmedidamente en lo que desea, es incapaz de recordar que nadie cambia de un día para otro, habla de su enojo con la persona incorrecta, puesto que no se anima o no quiere confrontar por miedo U orgullo habla con otro chismea no puede perdonar. Puesto que ha transformado un deseo en un ídolo y la otra persona ha tocado ese idolo no tiene la capacidad de pasar por alto la falta. Siente que le han quitado algo precioso e invaluable, aunque lo niegue, la realidad es que para él ese algo que el otro le ha quitado es más precioso que Jesús mismo.
Punto número uno, semáforo en rojo, pasando por alto la ofensa, aunque en los 3 casos debo perdonar a la persona que me hiere, hay ocasiones en que debo perdonarla sin señalarle lo que ha hecho incorrectamente. Prov 9:7-8 Prov.17:14
1Ped.2:20-25.
El perdonar a otros en la actitud que más me acerca a ser como Dios. ¿Qué implica perdonar a alguien que me ha herido? En primer lugar, involucra sufrir voluntaria y conscientemente del costo de la ofensa.
Perdonar, es decir ha pasado algo, pero estoy dispuesto a tolerarlo.
En segundo lugar, perdonar involucra que he podido sanar mi corazón herido, recordando el constante perdón que recibo.
Finalmente perdonar involucra renunciar a llevar un registro de la ofensa y usarlo en un futuro cuando perdono a alguien, no tengo derecho de volver a mencionar ese pecado a la persona.
Punto número 2, semáforo en amarillo esperando el momento oportuno.También uno de los desafíos más grandes es la confrontación, es tener suficiente discernimiento y paciencia para saber si es el momento idóneo para mostrarle a una persona su pecado. El objetivo de la confrontación es doble, por un lado, mostrarle a la persona su pecado para que no vuelva a repetirlo. La Biblia llama a esto corrección y por el otro, que vuelva a acercarse a Dios y a la persona que ha herido, la Biblia lo llama reconciliación.
Punto número 3, semáforo en verde confrontando a una persona.
¿Cómo confrontar? Tengo que expresar mi dolor de la forma que quisiera que otros lo expresen conmigo, tengo que expresar mi dolor recordando que yo también causo dolor a otro. Tengo que expresar mi dolor sabiendo que yo también puedo caer en lo mismo. Tengo que expresar qué fue lo que me hirió. Cociente de que puedo estar equivocado.
¿Cuando debo confrontar? cuando mi motivación es ayudarlo, ganarlo o recuperarlo. Si mi motivación no es ayudarle, entonces debería callar. La segunda razón para confrontar es cuando se ha creado una pared entre tú y la persona.
debo meditar concienzudamente si he hecho todo lo que estaba a mi alcance para que se produzca la reconciliación.
Los conflictos nacen en un corazón insatisfecho, por lo tanto, los conflictos solo se eliminan cuando el corazón vuelve a estar lleno.
Debes pasar el doloroso proceso que pasé con mi esposa, dejar de mirar fuera de TI y enfocarte en tu propio problema cuando lo haga contrario, lo que gritan tus emociones, encontrarás tu escondida idolatría, pero también encontrarás un Dios que te abraza y te ama.