"No siempre podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con un gran amor". Madre Teresa de Calcuta
“Quiero que te adelantes al amor divino, que ofrezcas por adelantado una muestra del amor que Dios quiere dar a las personas por toda la eternidad. No necesitas ir a África para hacer esto, quiero que lo hagas con aquellas personas que voy a poner en tus brazos”.
Hesed aparece cientos de veces en la Biblia. Principalmente hace referencia a la relación que Dios tiene con su pueblo, pero también alude a la relación que Dios espera que su pueblo tenga, los unos con los otros.
Hesed es un tipo de amor lleno de misericordia, ternura, fidelidad, bondad, gracia y pacto.
Es un amor que no se agota, que lucha y persiste. Un amor tan leal que nunca se rinde.
Saber que soy amado por Dios me hace valiente, porque el que se sabe amado puede amar con coraje, puede dar, servir, perdonar y honrar, actos heroicos. Dios quiere Hesed. Dios desea ver encarnado en ustedes un amor lleno de compasión, leal y tierno, un amor que no se rinde con las personas difíciles, que persiste en abrazarlas hasta que lo que está roto en ellas se funda con el calor del Hesed. Dios anhela que practiquen el Hesed los unos con los otros.
«Abi, ¿amaste a las personas?».
Jesús es Hesed en acción.
Por lo tanto, si quieres saber cómo habla el amor, solo tienes que mirar cómo hablaba Jesús. Si quieres saber a qué le da prioridad el amor, solo tienes que mirar a qué le daba prioridad Jesús. Si quieres saber qué enfurece al amor, solo tienes que mirar qué enfurecía a Jesús. En definitiva, Jesús es la forma que tiene el amor de verdad y cualquier otra forma es una distorsión.
Dios no espera que amemos a los demás impulsados por el poder de nuestro amor, él espera que amemos a los demás impulsados por el poder del amor de Jesús actuando a través de nosotros.
No hay nada más valioso de lo que Dios pone en nuestras manos que el corazón de otras personas. La fidelidad en nuestras relaciones es un asunto prioritario para Dios.
Sin fidelidad, todas las demás virtudes no significan nada. Por mucho que creas tener, si eres infiel no tienes nada valioso que dar a otra persona.
Nuestra forma de tratar lo creado refleja lo que sentimos por su creador.
Su condición no determina su valor.

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