miércoles, 28 de julio de 2021

El evangelismo y la soberanía de Dios, J. I. Paker

 Antinomia, una contradicción aparente. Es una especie de proposición que une dos ideas opuestas o que niega algo por medio de los mismos términos que se han utilizado en afirmarla.

La paradoja crea una contradicción aparente por medio de las palabras usadas y no por los conceptos manejados.


Anteriormente se distinguía entre la voluntad de Dios como precepto y Su voluntad como propósito. La anterior es la declaración pública de Dios en cuanto a lo que Él espera del hombre, y la última es lo que Él mismo hará (esta voluntad es oculta).


Cuando evangelizamos, nuestra confianza debe estar en Dios quien resucita a los

muertos. Él es el único soberano y omnipotente que puede endulzar los corazones amargos de los hombres, y Él dará conversiones cuando le agrade darlas. Mientras tanto, nosotros debemos ser fieles en proclamar el evangelio y debemos estar seguros que nuestros esfuerzos nunca serán en balde. Es de esta manera que la soberanía de


Dios afecta el evangelismo.


La predicación y la oración van juntas; nuestra evangelización no será correcta ni bendecida si estas dos no van juntas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario