Jesús
es digno de toda nuestra devoción. Como en América no hay persecución o no en muchas partes, se vuelve una rutina ir a la iglesia. Nadie arriesga su vida.
En
alguna parte de nuestro camino, hemos perdido lo que es radical de nuestra fe y
la sustituimos por la comodidad. Lucas 9 nos enseña que una relación con Jesús
requiere de una devoción total, superior y exclusiva.
¡Despierta
a las incontables multitudes que hoy están destinadas a una eternidad sin
Cristo! ¡Ve la necesidad que hay en el mundo! ¡Sal de tu zona de confort! Renuncia
a todo lo que tienes y carga tu cruz. Sacrifica el amor a tu familia,
comodidad, etc.
En
Mateo 13 Jesús enseña la parábola de ... Si abandonas todo lo que tienes, al
mismo tiempo ganas más de lo que podrías tener de otra manera, entonces ¡con
qué alegría vendes todo! Renuncias a todo porque has encontrado algo por lo que
vale la pena perder todo lo demás. Si quieres ser radical e iniciar el proceso,
debes comprometerte a creer todo lo que dice Jesús y también debes
comprometerte a obedecer todo lo que has oído.
“El
evangelio no te incita a una simple reflexión, sino que requiere una
respuesta”.
Ef.
4:18, 2 Cor. 4:4, Yo no peleo, Dios pelea por mí. Así que, el desafío para
nosotros es vivir de tal manera que dependamos de manera radical y desesperada
de que el poder de Dios puede proveer. Hechos 13:48, Lucas 11, “Me crearon con
un propósito mucho mayor que yo misma, la clase de propósito que solo puede
alcanzarse en el poder del Espíritu”. Dios me ama para que yo de a conocer
entre las naciones sus caminos, su salvación, su gloria y su grandeza. Jesús
los ha llamado a un plano muy superior y les ha dado un sueño mayor.
Lo
único que necesitaban era revolucionar los corazones de unos pocos y ellos
impactarían en el mundo, ir a hacer discípulos = que las personas tengan una
relación con Dios, reconciliación.
1. Compartir lo que Cristo ha hecho en mi
vida.
2. Enseñar.
Sus
posesiones no debían gastarse en construir un lugar donde la gente pudiera ir a
ver la gloria de Dios, sino, en construir un pueblo que llevara la gloria de
Dios al mundo. Las vidas de los cristianos que usan sus posesiones caso de la
misma manera que lo hacen sus vecinos no cristianos.
“Dios
nos ha dado en exceso, no para que tengamos más, sino para que podamos dar
más”.
Dar
con generosidad, en abundancia y en sacrificio.
Compartir
el evangelio es una causa por la que vale la pena vivir, vale la pena morir y
debemos movilizarnos.
¿Cuál
es la voluntad de Dios para mi vida? Compartir el evangelio Mt. 10:39. Dios nos
llama a lugares peligrosos, sucios, entre lobos. Mt. 10, 2 Tim. 3:12, nos
perseguirán y nos odiarán; si odiaron a Jesús, también a sus seguidores. Tropas
o lujos. Nada escapa de la voluntad de Dios (Él es soberano).
Debemos
tener temor de Dios y no de la gente. El vivir es Cristo y el morir es
ganancia. Cuando la muerte es recompensa, la vida es radical. El verdadero
éxito se encuentra en el sacrificio radical. La satisfacción suprema no se
encuentra en conseguir mucho para nosotros, sino hacer mucho para Dios. El
propósito de nuestra vida trasciende el país y la cultura en la que vivimos.
1. Orar por todo el mundo (Mt.10), orar por
obreros.
2. Lee toda la Biblia en un año. Leer su
palabra para que nuestra mente y vida estén alineadas a Dios. Un estilo de vida
radical comienza con un compromiso.
3. Sacrifica tu dinero con un propósito
específico. Sacrificio es dar más allá de nuestra capacidad. Dar de forma
personal, demostrar a la gente el evangelio de forma auténtica.
4. Pasa tiempo en otro contexto. Empezar a
hacer discípulos en mi contexto y también ir a otro lugar donde no hayan oído
el evangelio.
5. Compromete tu vida con una comunidad que
se multiplique.
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